Navidad y el Paraíso Perdido
Es importante para comprender en su totalidad el misterio de
Ambos son inseparables, pues cuando se perdió el Paraíso terrenal, al ser expulsado Adán y Eva, fue también expulsada toda la humanidad futura, pues Dios es un eterno presente y en su mente ya estaban existentes los más de doscientos mil años de historia del hombre sobre la tierra.
Comprender la creación del hombre y la mujer llamados Adán y Eva en profundidad es importantísimo para entender el nacimiento de un hombre divinizado llamado Jesús de Nazareth.
Adán y Eva de acuerdo al Génesis en sus tres primeros capítulos deducimos que no son realmente como nosotros. Nosotros somos humanos terrenales, ellos son humanos divinos celestiales, todo esto antes de la caída, cuando vivían en el Paraíso terrenal.
Es importante distinguir el Paraíso terrenal (Edén), del Paraíso (el cielo) y
Adán y Eva antes de su desobediencia, eran seres cuasisobrenaturales, pues realmente no estaban ni en la tierra ni en el cielo y su existencia es muy superior a la nuestra pues vivían eternamente como los ángeles, sin serlo, no estaban sujetos a las leyes naturales como envejecer, equivocarse, y lo mas importante podían dialogar con Dios a quién veían.
Para poder dialogar con Dios hay que ser un semidios, por eso fueron hechos a su imagen y semejanza. Por ejemplo: Jamás los animales podrán dialogar con un humano. Hay que ser humano para entender a otro humano. Igualmente hay que ser divino para entender a la divinidad.
Además, ellos gozaban de otras cualidades que nosotros no tenemos.
Ellos tenían conocimiento de todas las cosa sin tener que aprender, para sobrevivir no necesitaban trabajar, no conocían el dolor, su felicidad era Dios. Por ultimo eran eternos, no morían.
Ellos vivían en el Reino de los cielos.
Dada estas perfecciones no debieran haber pecado. De allí la gravedad y sus consecuencias.
El Paraíso terrenal es un entrereino, no es ni celestial totalmente ni terrenal totalmente, pero su ubicación era
Importante señalar que allí la naturaleza no era feroz y además estaban dos árboles; el de la ciencia del bien y del mal, y el árbol de la vida eterna.
El hombre y la mujer con su pecado pierden la vida eterna, la ciencia, envejecen, enferman, deben trabajar, sufrir, y por último morir. Además ser expulsados del Paraíso, lo que significa que pierden el reino de Dios y ellos pasan al Reino de Satanás, con toda su descendencia y deberán conquistar nuevamente el cielo, pero desde la tierra la que también es maldita por su culpa, la que les será hostil por naturaleza.
La tarea del hombre y de la mujer encontrar el paraíso perdido es imposible de realizar por ellos mismos. Para recuperar el cielo solo una deidad es capaz de hacerlo.
El cielo es inalcanzable para el hombre pues perdió la supremacía del espíritu sobre su ser como Adán. El hombre dejó de ser espiritual para volverse carnal, esto es animal.
. Eso significa que perdieron todas las perfecciones, y a la inversa, le serán propicios todos los vicios y maldades. Quedarán sujetos a todos sus instintos, y deberán luchar para alcanzar la verdad, la bondad, la justicia y el amor.
Para reinsertar al hombre al Reino de Dios, deberá un dios hecho hombre hacerlo.
Esto fue un desastre cósmico. Dios perdía su obra maestra. Toda la humanidad terrestre, además de haber perdido un tercio de sus ángeles en la otra rebelión, donde se alza el anti-dios: Lucifer.
Lucifer es todo lo contrario a Dios. Frente a la verdad es el error y la mentira, frente al amor es el odio y la venganza, frente a la bondad es la perfidia, frente a la humildad es la soberbia, frente a la solidaridad es el egoísmo, etc etc.
¿Podía Dios perder a sus hijos en manos de su enemigo?
Dios frente a la serpiente (que siempre ha representado a Satanás) le anuncia que una mujer le pisará su cabeza y pondrá enemistad entre ella y él, como también a su linaje. Todo el resto del Pentateuco, como los profetas esperaran al Mesías para cumplir esta misión, pero en este caso debido a su propia teología judía irán desvirtuando su misión hacia una misión política y de reinado temporal sobre el mundo, que fue en definitiva lo que permitió que no reconocieran al Mesías cuando este decide humanizarse ofreciéndose al Padre Dios en holocausto por la humanidad perdida.
La solución la deciden Yeohve, el Verbo y el Espíritu Santo, y será el verbo el que tomará carne en una Virgen hebrea en el momento que ellos decidan, debiendo el Espíritu Santo cubrir con su sombra, gestando a un niño que tendrá como tarea recuperar para el Reino de Dios a la humanidad
secuestrada en poder del demonio.
Es imperioso señalar que toda la descendencia de Adán y Eva por mas de doscientos mil años, al morir , una vez separada el alma del cuerpo pertenecía al reino de las tinieblas sin importar si cumplía o no con la ley natural o con la ley judía.
Será justamente el Mesías que deberá morir como cordero (sin reclamo alguno y perdonando a sus asesinos) a fin de quitarle la muerte al maligno, bajar a los infiernos a rescatar a la humanidad anterior a su muerte como a las futuras generaciones.
Esta es una síntesis apretadísima de lo que significa la deificaciòn de un hombre, que nace en el tiempo, que deja una historia y una comunidad.
Señala que El es
Para el no creyente en realidad esto parece increíble o fábula y la única manera de entenderlo es por
Este niño que nace en una cueva, dejado en un pesebre, perseguido durante toda su vida, absolutamente incomprendido y pobre; es el hijo de Dios, que cumple su tarea, devolviéndonos a todos a la libertad, habiendo sido todos condenados al Reino de las Tinieblas. A todos, sin distinción, de raza, religión, de pensamiento. Pero, esto no significa que ya todos estamos salvados, fuimos salvos, debiendo ahora seguirlo a El y cumplir sus mandamientos.
Este Niño Dios hasta su muerte vivirá en la pobreza absoluta, en la pureza absoluta, en la obediencia absoluta, y en el amor absoluto, dejando a la humanidad el Cristianismo con una tarea nada de fácil, como lo ha demostrado
